Desconectar por ley: el primer verano obligados a pasar del móvil de empresa

Ni un whatsapp, ni un email, ni una llamada. Este es el primer verano en que las empresas están obligadas, por ley, a respetar los días de descanso de sus trabajadores. Con el auge de los dispositivos móviles, en los últimos años desconectar del trabajo durante las vacaciones era todo un reto. Ahora, sin embargo, ya no tenemos excusas: la nueva ley que regula el derecho de desconexión digital de los trabajadores, aprobada en diciembre de 2018, nos obliga.

Y es que desconectar no es nada fácil. Un informe conjunto publicado por Infojobs y Esade el verano pasado destacaba que casi la mitad de los trabajadores encuestados reconocían haberse conectado digitalmente al trabajo fuera de horas, un porcentaje que aumentaba hasta el 84% en el caso de los directivos. La razón para responder a cuestiones de trabajo más citada fue, en primer lugar, que se sentían com la obligación de hacerlo (36%), seguida de una percepción de que era necesario (34%) y de la necesidad de mantenerse informados de lo que pasaba a la empresa en su ausencia.

A pesar de las dificultades, desconectar es fundamental, tanto para el trabajador, que tiene la oportunidad de recargar las pilas y ocuparse de otros aspectos de la vida, como para la empresa, que se beneficia de contar con un trabajador más descansado y motivado. De hecho, hace sólo algunas semanas, la Organización Mundial de la Salud aprobó incluir el síndrome del trabajador quemado o burnout como trastorno en su nueva clasificación de la estadística internacional de enfermedades. Algunos de los síntomas de este problema de salud relacionado con el ámbito laboral son cansancio, eficacia profesional reducida y sentimientos negativos respecto al puesto de trabajo.

El objetivo de la nueva normativa, muy similar a las ya establecidas en otros países como Francia, Bélgica o Italia, es garantizar que la jornada laboral tenga un inicio y un fin en los espacios digitales tal y como los tiene en el mundo físico. Fuera de la jornada laboral, y en los períodos de «descanso, permiso y vacaciones», pues, cualquier trabajador está amparado por el ley para ‘pasar’ del móvil de la empresa.

Desconectar por ley: el primer verano obligados a pasar del móvil de empresa

Ni un whatsapp, ni un email, ni una llamada. Este es el primer verano en que las empresas están obligadas, por ley, a respetar los días de descanso de sus trabajadores. Con el auge de los dispositivos móviles, en los últimos años desconectar del trabajo durante las vacaciones era todo un reto. Ahora, sin embargo, ya no tenemos excusas: la nueva ley que regula el derecho de desconexión digital de los trabajadores, aprobada en diciembre de 2018, nos obliga.

Y es que desconectar no es nada fácil. Un informe conjunto publicado por Infojobs y Esade el verano pasado destacaba que casi la mitad de los trabajadores encuestados reconocían haberse conectado digitalmente al trabajo fuera de horas, un porcentaje que aumentaba hasta el 84% en el caso de los directivos. La razón para responder a cuestiones de trabajo más citada fue, en primer lugar, que se sentían com la obligación de hacerlo (36%), seguida de una percepción de que era necesario (34%) y de la necesidad de mantenerse informados de lo que pasaba a la empresa en su ausencia.

A pesar de las dificultades, desconectar es fundamental, tanto para el trabajador, que tiene la oportunidad de recargar las pilas y ocuparse de otros aspectos de la vida, como para la empresa, que se beneficia de contar con un trabajador más descansado y motivado. De hecho, hace sólo algunas semanas, la Organización Mundial de la Salud aprobó incluir el síndrome del trabajador quemado o burnout como trastorno en su nueva clasificación de la estadística internacional de enfermedades. Algunos de los síntomas de este problema de salud relacionado con el ámbito laboral son cansancio, eficacia profesional reducida y sentimientos negativos respecto al puesto de trabajo.

El objetivo de la nueva normativa, muy similar a las ya establecidas en otros países como Francia, Bélgica o Italia, es garantizar que la jornada laboral tenga un inicio y un fin en los espacios digitales tal y como los tiene en el mundo físico. Fuera de la jornada laboral, y en los períodos de «descanso, permiso y vacaciones», pues, cualquier trabajador está amparado por el ley para ‘pasar’ del móvil de la empresa.