El nombre sí importa: el Banco Mundial dice adiós a los «países en desarrollo»

Adiós a los «países en desarrollo». Al menos en términos de nomenclatura. El Banco Mundial (BM) ha decidido dejar de utilizar esta expresión heredera de las menos políticamente correctas «tercer mundo» y «países subdesarrollados», que durante décadas se ha aplicado a un grupo de economías muy dispares, desde gigantes como China o la India a países como México, Indonesia o Malawi.

El Banco Mundial ha aprovechado la publicación anual de sus Indicadores de Desarrollo Mundial para anunciar un cambio en las clasificaciones de los países del mundo, según el cual «países en desarrollo» pasa a ser una etiqueta no recomendada, que por primera vez la institución no sustituye por otra que suene más políticamente correcta. Esta vez, parece, el cambio es más profundo, y apuesta por superar la clásica distinción entre países desarrollados y los que no lo son.

«Ya no distinguimos entre países desarrollados y países en vías de desarrollo», explica la organización multilateral. «Cada vez es menos relevante, ya que los actuales Objetivos de Desarrollo Sostenible se fijan en el mundo como conjunto, deberíamos dejar de utilizar el término ‘mundo desarrollado’ en nuestros informes y bases de datos».

Y entonces, ¿qué? El BM apuesta por inaugurar un abanico más amplio de etiquetas clasificatorias, más específicas y por lo tanto más prácticas para describir el complejo mundo en que vivimos, basadas en parámetros geográficos y de nivel de renta. Por ejemplo, la India ahora formará parte del grupo «renta baja-media», mientras que México, China y Brasil son ahora de «renta alta-media», y Malawi «de renta baja».

Ahora que el Banco Mundial ha dado el paso, muchos esperan que marque tendencia y le sigan otras instituciones globales como las Naciones Unidas o el Fondo Monetario Internacional, así como los medios de comunicación de todo el mundo. Pero encontrar etiquetas adecuadas  y determinar los factores de desarrollo no es tarea fácil. El debate está abierto.

El nombre sí importa: el Banco Mundial dice adiós a los «países en desarrollo»

Adiós a los «países en desarrollo». Al menos en términos de nomenclatura. El Banco Mundial (BM) ha decidido dejar de utilizar esta expresión heredera de las menos políticamente correctas «tercer mundo» y «países subdesarrollados», que durante décadas se ha aplicado a un grupo de economías muy dispares, desde gigantes como China o la India a países como México, Indonesia o Malawi.

El Banco Mundial ha aprovechado la publicación anual de sus Indicadores de Desarrollo Mundial para anunciar un cambio en las clasificaciones de los países del mundo, según el cual «países en desarrollo» pasa a ser una etiqueta no recomendada, que por primera vez la institución no sustituye por otra que suene más políticamente correcta. Esta vez, parece, el cambio es más profundo, y apuesta por superar la clásica distinción entre países desarrollados y los que no lo son.

«Ya no distinguimos entre países desarrollados y países en vías de desarrollo», explica la organización multilateral. «Cada vez es menos relevante, ya que los actuales Objetivos de Desarrollo Sostenible se fijan en el mundo como conjunto, deberíamos dejar de utilizar el término ‘mundo desarrollado’ en nuestros informes y bases de datos».

Y entonces, ¿qué? El BM apuesta por inaugurar un abanico más amplio de etiquetas clasificatorias, más específicas y por lo tanto más prácticas para describir el complejo mundo en que vivimos, basadas en parámetros geográficos y de nivel de renta. Por ejemplo, la India ahora formará parte del grupo «renta baja-media», mientras que México, China y Brasil son ahora de «renta alta-media», y Malawi «de renta baja».

Ahora que el Banco Mundial ha dado el paso, muchos esperan que marque tendencia y le sigan otras instituciones globales como las Naciones Unidas o el Fondo Monetario Internacional, así como los medios de comunicación de todo el mundo. Pero encontrar etiquetas adecuadas  y determinar los factores de desarrollo no es tarea fácil. El debate está abierto.