Facebook declara la guerra a las notícias falsas

Faceboook, con casi mil millones de usuarios en todo el mundo, ha anunciado nuevas medidas para combatir la difusión de noticias falsas, un fenómeno que ha crecido a medida que la red social se ha popularizado en la última década. Es la era de la proliferación de contenidos, de la viralidad, de la dependencia de los medios de la participación de los lectores para hacer visibles sus productos en las redes sociales. Un ecosistema en el que la lucha por la atención y los clicks ha hecho proliferar contenidos supuestamente periodísticos de dudosa calidad o directamente falsos, diseñados para apelar emocionalmente a los usuarios y convertirse en virales.

La campaña, que llega después de las polémicas sobre el papel que han jugado las noticias falsas en la aprobación del Brexit en Gran Bretaña, en el auge de la extrema derecha durante la campaña presidencial francesa o en la elección de Donald Trump en Estados Unidos, se tira a 14 países, de los que está excluido España. Facebook eligió Alemania, donde tanto la Admnistración como los tribunales son particularmente combativos en la cuestión de las noticias falsas relacionadas con delitos de odio, para llevar a cabo las primeras pruebas del sistema.

Conciencia y participación

Según el manual publicado por la red social, su objetivo con esta campaña es doble: concienciar a los usuarios sobre la importancia del espíritu crítico a la hora de consumir y compartir informaciones, y difundir mecanismos para ayudar a detectar los llamados bulos (hemos hablado de esto en el blog anteriormente aquí, aquí y aquí).

La red social, que en varias ocasiones ha rechazado su responsabilidad editorial sobre los contenidos que se publican en la plataforma, ha asegurado que pedirá más garantías a las páginas web que promocionen sus noticias en la plataforma. Para la mayor parte del proyecto, pero, Facebook quiere contar con los usuarios para detectar las noticias falsas.

Además, desde hace algunos meses la red ha puesto en marcha el Facebook Journalism Project, en colaboración con la Universidad de Columbia, y el News Literacy Project, dos proyectos educativos para poner en valor el periodismo de calidad y educar sobre cómo consumir y difundir contenidos informativos.

Verificación colectiva

El sistema incluye un cuadro de diálogo que se abre cuando el usuario accede a su muro, con información sobre las dinámicas de las noticias falsas, algunos consejos sobre cómo detectarlas y mensajes que alientan la lectura crítica y la difusión de contenidos de calidad. Además, Facebook pide a los usuarios que marquen las noticias de dudosa veracidad, que se enviarán a entidades externas de verificación con las que la red social ha firmado acuerdos.

De este modo, la participación de los usuarios permitirá modificar el algoritmo que selecciona qué contenidos se muestran en el “muro” de los usuarios, que a partir de ahora tendrá en cuenta si las noticias han sido marcadas como falsas para restarles visibilidad.

Una noticia falsa es tanto o más interesante, y viral, que una cierta. Y desmentir no funciona, porque a menudo el impacto ya está hecho. Una verdad a medias, o una falsedad compartida con un grupo significativo convierte fácilmente una verdad consensuada que influirá las maneras en que reaccionaremos en el futuro, o las decisiones que tomaremos. La lucha contra contenidos falsos o engañosos, a todos los niveles, es de máxima prioridad.

Facebook declara la guerra a las notícias falsas

Faceboook, con casi mil millones de usuarios en todo el mundo, ha anunciado nuevas medidas para combatir la difusión de noticias falsas, un fenómeno que ha crecido a medida que la red social se ha popularizado en la última década. Es la era de la proliferación de contenidos, de la viralidad, de la dependencia de los medios de la participación de los lectores para hacer visibles sus productos en las redes sociales. Un ecosistema en el que la lucha por la atención y los clicks ha hecho proliferar contenidos supuestamente periodísticos de dudosa calidad o directamente falsos, diseñados para apelar emocionalmente a los usuarios y convertirse en virales.

La campaña, que llega después de las polémicas sobre el papel que han jugado las noticias falsas en la aprobación del Brexit en Gran Bretaña, en el auge de la extrema derecha durante la campaña presidencial francesa o en la elección de Donald Trump en Estados Unidos, se tira a 14 países, de los que está excluido España. Facebook eligió Alemania, donde tanto la Admnistración como los tribunales son particularmente combativos en la cuestión de las noticias falsas relacionadas con delitos de odio, para llevar a cabo las primeras pruebas del sistema.

Conciencia y participación

Según el manual publicado por la red social, su objetivo con esta campaña es doble: concienciar a los usuarios sobre la importancia del espíritu crítico a la hora de consumir y compartir informaciones, y difundir mecanismos para ayudar a detectar los llamados bulos (hemos hablado de esto en el blog anteriormente aquí, aquí y aquí).

La red social, que en varias ocasiones ha rechazado su responsabilidad editorial sobre los contenidos que se publican en la plataforma, ha asegurado que pedirá más garantías a las páginas web que promocionen sus noticias en la plataforma. Para la mayor parte del proyecto, pero, Facebook quiere contar con los usuarios para detectar las noticias falsas.

Además, desde hace algunos meses la red ha puesto en marcha el Facebook Journalism Project, en colaboración con la Universidad de Columbia, y el News Literacy Project, dos proyectos educativos para poner en valor el periodismo de calidad y educar sobre cómo consumir y difundir contenidos informativos.

Verificación colectiva

El sistema incluye un cuadro de diálogo que se abre cuando el usuario accede a su muro, con información sobre las dinámicas de las noticias falsas, algunos consejos sobre cómo detectarlas y mensajes que alientan la lectura crítica y la difusión de contenidos de calidad. Además, Facebook pide a los usuarios que marquen las noticias de dudosa veracidad, que se enviarán a entidades externas de verificación con las que la red social ha firmado acuerdos.

De este modo, la participación de los usuarios permitirá modificar el algoritmo que selecciona qué contenidos se muestran en el “muro” de los usuarios, que a partir de ahora tendrá en cuenta si las noticias han sido marcadas como falsas para restarles visibilidad.

Una noticia falsa es tanto o más interesante, y viral, que una cierta. Y desmentir no funciona, porque a menudo el impacto ya está hecho. Una verdad a medias, o una falsedad compartida con un grupo significativo convierte fácilmente una verdad consensuada que influirá las maneras en que reaccionaremos en el futuro, o las decisiones que tomaremos. La lucha contra contenidos falsos o engañosos, a todos los niveles, es de máxima prioridad.