Gaysper, el Emoji antigay que se volvió contra la ultraderecha como un boomerang

En menos de 24 horas, y poco antes de hacerse públicos los resultados de las elecciones parlamentarias en España, las redes sociales vieron nacer un nuevo héroe viral. Su nombre es Gaysper, y sobre su cuerpo de fantasma luce la bandera LGTBI. La ultraderecha española (o sea, Vox) creó este Emoji como símbolo de su lucha antigay, pero las redes se apoderaron rápidamente del icono y el nuevo Emoji, convertido en un símbolo reivindicativo del colectivo, hace campaña contra sus creadores. Aún así, Vox se hizo con 24 escaños y logró por primera vez representación en el Congreso.

Todo comenzó con un tweet donde el líder de Vox, Santiago Abascal, animaba a los usuarios a ir a votar: «¡Que Comience la batalla! #PorEspaña». El mensaje iba acompañado de la imagen de un hombre armado con una espada luchando contra un ejército de iconos, símbolos de los enemigos de la formación, entre los que había un fantasmita vestido con los colores de la bandera LGTBI.

El colectivo LGBTI fue rápido en reaccionar, y en pocas horas tenía un nuevo icono viral. El fantasmita, bautizado espontáneamente por los usuarios como Gaysper (por el conocido fantasma Casper de dibujos animados), se había cambiado de bando. Además, haciendo gala de la extraordinaria rapidez y espontaneidad de las redes, en pocas horas a Gaysper le había salido familia y ya circulaban versiones representativas de lesbianas, transexuales y bisexuales.

Pocos días después, Gaysper y sus versiones ya ilustraban pegatinas, camisetas y otros materiales promocionales del colectivo LGTBI, a la venta a través de diferentes sitios web.

Gaysper, el Emoji antigay que se volvió contra la ultraderecha como un boomerang

En menos de 24 horas, y poco antes de hacerse públicos los resultados de las elecciones parlamentarias en España, las redes sociales vieron nacer un nuevo héroe viral. Su nombre es Gaysper, y sobre su cuerpo de fantasma luce la bandera LGTBI. La ultraderecha española (o sea, Vox) creó este Emoji como símbolo de su lucha antigay, pero las redes se apoderaron rápidamente del icono y el nuevo Emoji, convertido en un símbolo reivindicativo del colectivo, hace campaña contra sus creadores. Aún así, Vox se hizo con 24 escaños y logró por primera vez representación en el Congreso.

Todo comenzó con un tweet donde el líder de Vox, Santiago Abascal, animaba a los usuarios a ir a votar: «¡Que Comience la batalla! #PorEspaña». El mensaje iba acompañado de la imagen de un hombre armado con una espada luchando contra un ejército de iconos, símbolos de los enemigos de la formación, entre los que había un fantasmita vestido con los colores de la bandera LGTBI.

El colectivo LGBTI fue rápido en reaccionar, y en pocas horas tenía un nuevo icono viral. El fantasmita, bautizado espontáneamente por los usuarios como Gaysper (por el conocido fantasma Casper de dibujos animados), se había cambiado de bando. Además, haciendo gala de la extraordinaria rapidez y espontaneidad de las redes, en pocas horas a Gaysper le había salido familia y ya circulaban versiones representativas de lesbianas, transexuales y bisexuales.

Pocos días después, Gaysper y sus versiones ya ilustraban pegatinas, camisetas y otros materiales promocionales del colectivo LGTBI, a la venta a través de diferentes sitios web.