La BELLA rebelde, el cable EulaLink conectará Europa y América Latina saltándose a Estados Unidos

Mapa del cable Eulalink. CC BY-SA 3.0 Por cvdr

La semana pasada, la Unión Europea anunció finalmente que destinará 25 millones de euros al despliegue de la red BELLA (Building Europe Link to Latin America), un proyecto para instalar un cable de Internet que conecte Europa directamente con América Latina , sin pasar por los Estados Unidos, como el 90% de las comunicaciones actuales entre ambos continentes.

En concreto, el cable, llamado EulaLink, conectará Lisboa (Portugal) con Fortaleza (Brasil), y a través de estos puntos, el resto de países europeos y latinoamericanos. No es ninguna broma de infraestructura: 5.800 kilómetros de cable de fibra óptica que cruzará el Océano Atlántico (con tres paradas, una de ellas en Gran Canaria) para garantizar la independencia tecnológica de EEUU. A la financiación de la UE se sumará también la del gobierno de Brasil y la de las empresas encargadas de ejecutar el proyecto: la antigua operadora pública brasileña Telebras y la operadora de cable española IslaLink.

El anuncio del proyecto, que comenzará este 2015 y se espera que finalice en 2017, llega justo dos años después de que las filtraciones de Edward Snowden destaparan el escándalo del espionaje masivo de la NSA, la agencia de seguridad norteamericana. La BELLA es la respuesta de la UE al programa de espionaje PRISM de la NSA.

La UE no es la única que ha reaccionado para tratar de proteger los datos que salen de su territorio. En estos dos años, empresas del sector privado como Google, se han puesto las pilas bien para mejorar la seguridad de sus sistemas, bien para ofrecer servicios que garantizan la privacidad de los usuarios. Y para muestra, un botón: DuckDuckGo, un motor de búsqueda alternativo a Google que no registra datos de los usuarios, ha crecido un 600% en los últimos dos años.

Las prácticas de espionaje masivo que Snowden puso en evidencia también han tenido un impacto sobre el mundo académico y activista. Por ejemplo, la investigadora y activista en temas de derechos civiles en Internet Rebecca MacKinnon acaba de anunciar que el próximo noviembre se publicará el 2015 Corporate Accountability Index, el primer ranking global que evalúa las empresas de Internet y de telecomunicaciones según sus políticas de respeto a la privacidad y la libertad de expresión.

Al final, como con todo, el conocimiento y preocupación de la opinión pública sobre estas cuestiones será el que presionará a gobiernos y empresas para que desarrollen políticas en línea con los intereses de los ciudadanos y usuarios.

La BELLA rebelde, el cable EulaLink conectará Europa y América Latina saltándose a Estados Unidos

Mapa del cable Eulalink. CC BY-SA 3.0 Por cvdr

La semana pasada, la Unión Europea anunció finalmente que destinará 25 millones de euros al despliegue de la red BELLA (Building Europe Link to Latin America), un proyecto para instalar un cable de Internet que conecte Europa directamente con América Latina , sin pasar por los Estados Unidos, como el 90% de las comunicaciones actuales entre ambos continentes.

En concreto, el cable, llamado EulaLink, conectará Lisboa (Portugal) con Fortaleza (Brasil), y a través de estos puntos, el resto de países europeos y latinoamericanos. No es ninguna broma de infraestructura: 5.800 kilómetros de cable de fibra óptica que cruzará el Océano Atlántico (con tres paradas, una de ellas en Gran Canaria) para garantizar la independencia tecnológica de EEUU. A la financiación de la UE se sumará también la del gobierno de Brasil y la de las empresas encargadas de ejecutar el proyecto: la antigua operadora pública brasileña Telebras y la operadora de cable española IslaLink.

El anuncio del proyecto, que comenzará este 2015 y se espera que finalice en 2017, llega justo dos años después de que las filtraciones de Edward Snowden destaparan el escándalo del espionaje masivo de la NSA, la agencia de seguridad norteamericana. La BELLA es la respuesta de la UE al programa de espionaje PRISM de la NSA.

La UE no es la única que ha reaccionado para tratar de proteger los datos que salen de su territorio. En estos dos años, empresas del sector privado como Google, se han puesto las pilas bien para mejorar la seguridad de sus sistemas, bien para ofrecer servicios que garantizan la privacidad de los usuarios. Y para muestra, un botón: DuckDuckGo, un motor de búsqueda alternativo a Google que no registra datos de los usuarios, ha crecido un 600% en los últimos dos años.

Las prácticas de espionaje masivo que Snowden puso en evidencia también han tenido un impacto sobre el mundo académico y activista. Por ejemplo, la investigadora y activista en temas de derechos civiles en Internet Rebecca MacKinnon acaba de anunciar que el próximo noviembre se publicará el 2015 Corporate Accountability Index, el primer ranking global que evalúa las empresas de Internet y de telecomunicaciones según sus políticas de respeto a la privacidad y la libertad de expresión.

Al final, como con todo, el conocimiento y preocupación de la opinión pública sobre estas cuestiones será el que presionará a gobiernos y empresas para que desarrollen políticas en línea con los intereses de los ciudadanos y usuarios.