La campaña de Ikea en Valencia: ellos no son “tontos”

Después de más de una década de negociaciones por el recelo de la industria local del mueble, esta semana Ikea abre su primera tienda en Valencia. Antes de la inauguración, la multinacional sueca ha calentado el ambiente con una campaña que pretende acercar la marca a los consumidores valencianos.

“Clòtxina”, “festejar”, “catxirulo”, “fotracà”, “tira-li”…  El anuncio muestra a un empleado valenciano de Ikea que viaja a Estocolmo y enseña palabras y expresiones valencianas a sus compañeros suecos. “Porque si vosotros os aprendéis tanta palabra sueca, lo suyo es que nosotros hagamos también lo mismo”, dice el vídeo, hecho únicamente en castellano.

Aunque, contrariamente a lo que la multinacional ha hecho en Cataluña, el País Vasco y Galicia, la página web de Ikea Valencia y el propio anuncio están hechos únicamente en castellano, en las redes sociales incluso usuarios que no simpatizan con la marca han admitido que la campaña les ha tocado la fibra sensible (que en Valencia es a menudo la lengua). Bien jugada.

La campaña de Ikea en Valencia: ellos no son “tontos”

Después de más de una década de negociaciones por el recelo de la industria local del mueble, esta semana Ikea abre su primera tienda en Valencia. Antes de la inauguración, la multinacional sueca ha calentado el ambiente con una campaña que pretende acercar la marca a los consumidores valencianos.

“Clòtxina”, “festejar”, “catxirulo”, “fotracà”, “tira-li”…  El anuncio muestra a un empleado valenciano de Ikea que viaja a Estocolmo y enseña palabras y expresiones valencianas a sus compañeros suecos. “Porque si vosotros os aprendéis tanta palabra sueca, lo suyo es que nosotros hagamos también lo mismo”, dice el vídeo, hecho únicamente en castellano.

Aunque, contrariamente a lo que la multinacional ha hecho en Cataluña, el País Vasco y Galicia, la página web de Ikea Valencia y el propio anuncio están hechos únicamente en castellano, en las redes sociales incluso usuarios que no simpatizan con la marca han admitido que la campaña les ha tocado la fibra sensible (que en Valencia es a menudo la lengua). Bien jugada.