El verano de hace un siglo, a través de postales, cromos y estampas

Colecciones de carteles turísticos, postales con escenas de playa, cromos con recetas, etiquetas de hoteles … La Biblioteca Nacional de España (BNE) ha hecho público su fondo más veraniego, un diverso conjunto de material gráfico que nos permite recordar o imaginar cómo se vivía el verano en las primeras décadas del siglo XX y cómo han evolucionado las costumbres y tradiciones de la estación más querida del año.

En particular, la BNE conserva una gran cantidad de documentos conocidos como ‘ephemera’: representaciones gráficas que en su día se produjeron con una finalidad específica: publicitaria, lúdica, de comunicación… Precisamente porque no fueron creados para superar el paso del tiempo, este tipo de materiales nos resultan más emotivos y nos trasladan más fácilmente a la realidad cotidiana e íntima de los tiempos pasados.

Según explica Rosario Ramos, jefa de la sección de Ephemera de la BNE, en el vídeo El verano de hace un siglo en la BNE, publicado en el canal de Youtube de la institución, estos documentos aparentemente insignificantes tienen un enorme valor sociológico, antropológico, histórico, documental y artístico. Son ventanas al pasado, que nos ayudan a comprender la vida social, cultural y económica de los veranos de aquella época: ¿cómo eran los trajes de baño? ¿Cómo funcionaban los hoteles? ¿Qué helados consumían niños y adultos?

Viajes y turismo: ¿qué nos poníamos para ir a la playa?

La colección de carteles, por ejemplo, cuenta con miles de ejemplares desde el siglo XVIII hasta la actualidad, y una buena parte está dedicada a viajes y turismo. Aunque producidos en la mayoría de los casos como reclamo publicitario, también son auténticas obras de arte, ya que estaban ilustrados por artistas nacionales e internacionales. Por ejemplo, la BNE conserva una gran cantidad de etiquetas de hoteles de la Costa Brava y las Islas Baleares.

Las imágenes impresas en los documentos nos hablan de la vida de aquel momento. Evidentemente, hay mucho sol, mar y playa, que ya entonces eran los principales reclamos publicitarios. Pero también nos muestran cuál era la moda y las costumbres en la costa de cada época histórica. Mientras que en las estampas de 1900 a 1910 aparecen figuras casi completamente cubiertas, unas décadas más tarde se observa un cambio en las actitudes, yas personas representadas en los documentos aparecen más despreocupadas y atrevidas.

A pesar del tiempo, y algunos personajes de la playa de época que ya no volverán, Ramos asegura que es fácil reconocer en las personas retratadas hace medio siglo personajes que aún son la típica estampa de nuestras costas.

El verano de hace un siglo, a través de postales, cromos y estampas

Colecciones de carteles turísticos, postales con escenas de playa, cromos con recetas, etiquetas de hoteles … La Biblioteca Nacional de España (BNE) ha hecho público su fondo más veraniego, un diverso conjunto de material gráfico que nos permite recordar o imaginar cómo se vivía el verano en las primeras décadas del siglo XX y cómo han evolucionado las costumbres y tradiciones de la estación más querida del año.

En particular, la BNE conserva una gran cantidad de documentos conocidos como ‘ephemera’: representaciones gráficas que en su día se produjeron con una finalidad específica: publicitaria, lúdica, de comunicación… Precisamente porque no fueron creados para superar el paso del tiempo, este tipo de materiales nos resultan más emotivos y nos trasladan más fácilmente a la realidad cotidiana e íntima de los tiempos pasados.

Según explica Rosario Ramos, jefa de la sección de Ephemera de la BNE, en el vídeo El verano de hace un siglo en la BNE, publicado en el canal de Youtube de la institución, estos documentos aparentemente insignificantes tienen un enorme valor sociológico, antropológico, histórico, documental y artístico. Son ventanas al pasado, que nos ayudan a comprender la vida social, cultural y económica de los veranos de aquella época: ¿cómo eran los trajes de baño? ¿Cómo funcionaban los hoteles? ¿Qué helados consumían niños y adultos?

Viajes y turismo: ¿qué nos poníamos para ir a la playa?

La colección de carteles, por ejemplo, cuenta con miles de ejemplares desde el siglo XVIII hasta la actualidad, y una buena parte está dedicada a viajes y turismo. Aunque producidos en la mayoría de los casos como reclamo publicitario, también son auténticas obras de arte, ya que estaban ilustrados por artistas nacionales e internacionales. Por ejemplo, la BNE conserva una gran cantidad de etiquetas de hoteles de la Costa Brava y las Islas Baleares.

Las imágenes impresas en los documentos nos hablan de la vida de aquel momento. Evidentemente, hay mucho sol, mar y playa, que ya entonces eran los principales reclamos publicitarios. Pero también nos muestran cuál era la moda y las costumbres en la costa de cada época histórica. Mientras que en las estampas de 1900 a 1910 aparecen figuras casi completamente cubiertas, unas décadas más tarde se observa un cambio en las actitudes, yas personas representadas en los documentos aparecen más despreocupadas y atrevidas.

A pesar del tiempo, y algunos personajes de la playa de época que ya no volverán, Ramos asegura que es fácil reconocer en las personas retratadas hace medio siglo personajes que aún son la típica estampa de nuestras costas.