“Pluto” de Naoki Urasawa – Osamu Tezuka

El éxito de la última edición del Saló del Manga de Barcelona, que lo convierte en el segundo más importante de Europa, me avala para hacer esta recomendación. El manga ya no es un género sólo para “freaks” sino que es equiparable al rico universo del cómic, y es uno de los fenómenos culturales japoneses que, junto a la cocina y a los Honda, más ha calado en el público occidental. Su origen está en la combinación de la tradición gráfica japonesa y de la prensa satírica occidental del S. XIX.

Pluto es el personal homenaje que Naoki Urasawa rinde a Osamu Tezuka, considerado el Leonardo da Vinci del manga, para conmemorar el nacimiento del mítico Astroboy (en la ficción, fechado en 2003), personaje nacido de la pluma de Tezuka en los años 50, en que la sociedad japonesa exorcizaba su derrota en la guerra mundial y sus miedos nucleares, con monstruos como Gozilla o robots heroicos como Astroboy.

Urasawa, un maestro del thriller, construye una historia personal e inquietante ambientada en un futuro indeterminado pero que nos resulta cercano, donde hay una guerra muy parecida a la última del Golfo, o personajes que nos recuerdan a Saddam Hussein. Urasawa aborda dilemas morales como la intolerancia, el racismo, la violencia, la guerra, la ambición, los frágiles límites entre el bien y el mal, en un universo en el que las máquinas pueden ser más humanas que las personas. Una historia que es un sabroso cóctel compuesto por una buena combinación del “Blade Runner” de Ridley Scott y “Los Superjuguetes duran todo el verano” de Brian W. Aldiss.

¿Alguien cree que es demasiado mayor para leer un buen manga?

“Pluto” de Naoki Urasawa – Osamu Tezuka

El éxito de la última edición del Saló del Manga de Barcelona, que lo convierte en el segundo más importante de Europa, me avala para hacer esta recomendación. El manga ya no es un género sólo para “freaks” sino que es equiparable al rico universo del cómic, y es uno de los fenómenos culturales japoneses que, junto a la cocina y a los Honda, más ha calado en el público occidental. Su origen está en la combinación de la tradición gráfica japonesa y de la prensa satírica occidental del S. XIX.

Pluto es el personal homenaje que Naoki Urasawa rinde a Osamu Tezuka, considerado el Leonardo da Vinci del manga, para conmemorar el nacimiento del mítico Astroboy (en la ficción, fechado en 2003), personaje nacido de la pluma de Tezuka en los años 50, en que la sociedad japonesa exorcizaba su derrota en la guerra mundial y sus miedos nucleares, con monstruos como Gozilla o robots heroicos como Astroboy.

Urasawa, un maestro del thriller, construye una historia personal e inquietante ambientada en un futuro indeterminado pero que nos resulta cercano, donde hay una guerra muy parecida a la última del Golfo, o personajes que nos recuerdan a Saddam Hussein. Urasawa aborda dilemas morales como la intolerancia, el racismo, la violencia, la guerra, la ambición, los frágiles límites entre el bien y el mal, en un universo en el que las máquinas pueden ser más humanas que las personas. Una historia que es un sabroso cóctel compuesto por una buena combinación del “Blade Runner” de Ridley Scott y “Los Superjuguetes duran todo el verano” de Brian W. Aldiss.

¿Alguien cree que es demasiado mayor para leer un buen manga?