03.
Reputación
  1. ¿Cómo puede afectar a nuestro negocio disponer de más o menos reputación?
  2. ¿Sabemos cuál es el índice reputacional de nuestra marca?
  3. ¿Cómo podemos aumentarlo?
  4. ¿A qué públicos necesitamos priorizar?
  5. ¿Generamos suficiente actividad de comunicación y relacional para favorecer este proceso?
  6. ¿Tenemos bien alineados los objetivos reputacionales con los objetivos de negocio?
Mantener una buena reputación no es una tarea fácil. Requiere planificación, recursos y continuidad en el tiempo. Por otro lado, son muy diversos los parámetros que la conforman: nuestra actuación en materia de RSC, comunicación, personalidad, identidad e imagen corporativa, etc. La gestión de la reputación exigirá la correcta coordinación de todos y cada uno de ellos.