Convocada una huelga de metro y bus durante el congreso de los móviles

El anuncio de convocatoria de huelga por parte de los trabajadores de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) –coincidiendo con la celebración del Congreso Mundial de Móviles los días 27, 28, 29 de febrero y 1 de marzo– ha generado todo tipo de reacciones desde el mundo político, el sector empresarial o el gremio hotelero, por citar sólo algunas.

A pesar de la legitimidad de los trabajadores de ejercer su derecho a vaga y la aprobación en asamblea de esta decisión, alguien debería traer sensatez y responsabilidad a acciones que pueden causar un grave perjuicio a la imagen y economia de la ciudad, expuesta en esas fechas a la atenta mirada del mundo TIC internacional.

La concesión a Barcelona de la organización del Mobile World Congress hasta 2018 supuso una intensa negociación con desenlace feliz. La última edición del evento generó un impacto económico para la ciudad de 225 millones de euros, una cifra que la capitalidad de la feria multiplicará de modo significativo.

Esta cita ha situado a Barcelona en el mapa mundial de las TIC y sería bueno que el ejercicio de un derecho como es el de la vaga no acabara colocándola en el mapa de lugares no aptos para grandes eventos internacionales.

Convocada una huelga de metro y bus durante el congreso de los móviles

El anuncio de convocatoria de huelga por parte de los trabajadores de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) –coincidiendo con la celebración del Congreso Mundial de Móviles los días 27, 28, 29 de febrero y 1 de marzo– ha generado todo tipo de reacciones desde el mundo político, el sector empresarial o el gremio hotelero, por citar sólo algunas.

A pesar de la legitimidad de los trabajadores de ejercer su derecho a vaga y la aprobación en asamblea de esta decisión, alguien debería traer sensatez y responsabilidad a acciones que pueden causar un grave perjuicio a la imagen y economia de la ciudad, expuesta en esas fechas a la atenta mirada del mundo TIC internacional.

La concesión a Barcelona de la organización del Mobile World Congress hasta 2018 supuso una intensa negociación con desenlace feliz. La última edición del evento generó un impacto económico para la ciudad de 225 millones de euros, una cifra que la capitalidad de la feria multiplicará de modo significativo.

Esta cita ha situado a Barcelona en el mapa mundial de las TIC y sería bueno que el ejercicio de un derecho como es el de la vaga no acabara colocándola en el mapa de lugares no aptos para grandes eventos internacionales.